Bienvenidos a Tango City Tour, en donde la Música de Buenos Aires es la Protagonista...
Cada semana los oyentes de todo el mundo pueden escuchar un nuevo programa.

 


Podcast de Tango
desde Buenos Aires

Aquí podran encontrar breves biografías o reseñas de los Personajes que construyeron nuestra Historia Tanguera: Intérpretes, Poetas, Autores y Compositores.

Desde Tango City Tour, nuestro objetivo es hacerles llegar no sólo las voces y el talento de quienes hicieron y hacen nuestra Cultura, sino información que aporte datos al trabajo profesional de nuestros Artistas.

Bajo la indicación: Podcast # -- encontrarán el link a programas emitidos con temas interpretados por el Artista seleccionado.

En varios programas dedicamos espacios especiales a nuestros Intérpretes. Están señalados con: (especial)



Tango City Tour Intérpretes de nuestra música

Intérprete

Para escuchar

Baltar Amelita
Podcast # 4
Blázquez Eladia
Podcast # 2 - 5 - 10 (especial)
Castillo Alberto
Podcast # 9 (especial)
De Caro Julio
Podcast # 11 (especial)
Del Carril Hugo
Podcast # 8
El Arranque Orquesta
Podcast # 11
Falasca Rossana
Podcast # 14
Falcón Ada
Podcast # 16
Fresedo Osvaldo
Podcast # 19
Fujisawa Ranko
Podcast # 2
Gardel Carlos
Podcast # 1 - 3 (especial) - 6 - 11
Garello Raúl
Podcast # 10
Goyeneche Roberto
Podcast # 4 - 5 - 6 - 16 (especial)
Graña María
Podcast # 4
Juarez Rubén
Podcast # 8 - 10
La Camorra Quinteto
Podcast # 11
Ledesma Argentino
Podcast # 7
Lamarque Libertad
Podcast # 14
Leiva Susy
Podcast # 14
Maciel Jorge Podcast # 6
Maderna Osmar
Podcast # 12
Maizani Azucena
Podcast # 14
Marino Alberto
Podcast # 15
Mederos Rodolfo
Podcast # 23 (especial)
Merello Tita
Podcast # 5 (especial)
Molina Horacio
Podcast # 13
Montero Miguel
Podcast # 7
Mores Mariano
Podcast # 7
Omar Nelly
Podcast # 7 - 9
Piazzolla Astor Podcast # 1 - 4 (especial) - 6 - 9
Pugliese Osvaldo
Podcast # 6 (especial) - 10
Requena Osvaldo
Podcast # 18(especial)
Rinaldi Susana
Podcast # 12 (especial)
Rivero Edmundo
Podcast # 1 - 4 - 18
Salgán Horacio
Podcast # 20
Sexteto Mayor
Podcast # 15
Sosa Julio
Podcast # 2
Treinta y cuatro puñaladas
Podcast # 15
Troilo Anibal
Podcast # 5
Varela Adriana
Podcast # 14
Villamil Soledad
Podcast # 7
Volonté María
Podcast # 8
   
   


Baltar, Amelita

Desde sus comienzos como cantante folklórica, AMELITA BALTAR se destacó por su originalísima voz y el especial temperamento dramático que le da a sus interpretaciones. Después de grabar su primer disco como solista de folklore en 1968, obtiene el primer premio en el Festival Nacional del Disco que se realizó en Mar del Plata.
En 1968 es escuchada por ASTOR PIAZZOLLA quien la elige para interpretar la operita "MARIA DE BUENOS AIRES", obra que compusiera con HORACIO FERRER.

Este espectáculo que luego se convirtió en disco, fue el comienzo de una larga y fructífera unión. Piazzolla-Ferrer encontraron en AMELITA BALTAR, la intérprete ideal, quien estreno mas de treinta de composiciones que marcaron una época en la historia de la música popular argentina y que llegó a su máxima expresión con "BALADA PARA UN LOCO".

La cantante Amelita Baltar fue declarada "Personalidad Destacada de la Cultura", durante un acto que se desarrolló el miércoles 20 de julio de 2005 en el Salón Dorado "Hipólito Yrigoyen" de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Amelita Baltar, fue protagonista de una etapa etapa fundamental del tango, cuando interpretó las canciones escritas por Astor Piazzolla y Horacio Ferrer en los años 60 (entre ellas la popular "Balada para un loco", "Chiquilín de Bachín" y "Balada para mi muerte") publicó su último trabajo como solista en 2001: "Amelita de todos los tangos".

sitio oficial: www.amelitabaltar.com.ar

ir arriba


Blázquez, Eladia

Nací artista. A los ochos años, ya era profesional. Cantaba, tocaba la guitarra y el piano de oído. Al poco tiempo comencé a componer, sin darle todavía demasiada importancia.
Llegando a mi juventud, se perfiló la creación de una manera más contundente.
Grabé en diferentes épocas y en diferentes géneros, pero no tanto, considerando que tengo alrededor de 300 temas propios. Pero sí, he contado con una gama diversa de intérpretes de primera línea.
Como compuse canciones de muchos estilos, los intérpretes también lo fueron. Primero la canción española, luego fue la melódica y sudamericana; más tarde el folklore y finalmente el tango y la balada. Muchas veces me preguntaron, cómo se produce el hecho de la creación, en mi caso, o si tengo alguna fórmula para componer. No!. En absoluto. La creación es un estado mágico, una fuga de la realidad. Hay momentos en que la inspiración puede darse sin buscarla, pero no es lo más frecuente; lo común es sentarse a trabajar para obtener mejores resultados. Solo en dos oportunidades recuerdo que los temas brotaron como si me los dictaran, uno fue mi blues “Humo y alcohol” y el otro el tango “Sin piel”.
En una carrera larga como la mía, es normal que haya conocido a muchas figuras, desde los comienzos. Cuando era niña no podía medir lo que ellos iban a llegar a ser, ni siquiera yo misma soñaba con llegar al 2000 actuando. Recuerdo el viejo patio de la casona donde funcionaba Radio Argentina, mis escapadas a la sala de ensayo para buscar melodías en el piano con mis dedos pequeños y recuerdo a un guapísimo jóven que me alzaba a cococho, porque le hacía gracia que siendo tan niña mostrara tanta vocación por la música; era Hugo del Carril.
Pero seguirá quedando en el misterio, mi vuelco al tango, siendo hija de inmigrantes, criada en las costumbres españolas, y nacida en el barrio sur de Avellaneda. Tal vez sea por todo ello. Nunca fui artista de grandes “booms”, ni de éxito fácil. Más bien todo lo contrario. Mi carrera se amasó en el esfuerzo. Pero me di cuenta que en el tiempo, es una condición para perdurar.
Desde hace 25 años, vengo recibiendo premios y distinciones que mas allá del halago que me producen, marcan inexorablemente un largo camino recorrido. Del Sitio oficial de Eladia:
http://eladiablazquez.iespana.es

ir arriba

Castillo, Alberto

Nació el 7 de Diciembre de 1914 en la Capital de Buenos Aires.
En su juventud alternó sus estudios de medicina con su pasión por el canto.
Debutó en 1939 en la orquesta "Los Indios" de Ricardo Tanturi.
Comenzó con el nombre de Alberto Dual y luego se lo cambió por el actual.
Castillo se diferenciaba del estereotipo de un cantante de tango por que gesticulaba exageradamente, también tenía una buena afinación.
En 1944 se separó de Tanturi para formar un conjunto propio.
Con el éxito se integró a la cinematografía en películas como "Adiós pampa mía" (1946), "El tango vuelve a París" (1948), "Un tropezón cualquiera da en la vida" (1949), entre otras.
Definió su vestuario con un estilo diferente.
Se lo llamó popularmente "el cantor de los cien barrios porteños", y fue un símbolo porque quiso ser el ídolo y representante de una clase marginada.
Pasó los ochenta, pero mantiene el rito de siempre: sube al escenario, camina unos pasitos, estira los puños de la camisa, se da una palmada sobre el corazón, retrocede un paso, adelanta la pierna izquierda, avanza el cuerpo con el cuello de la camisa abierto, la corbata con un nudo grueso y flojo, una mano en el bolsillo, la otra haciendo bocina junto a la boca para arrancar con su verdad: " Yo soy parte de mi pueblo/ y a él le debo lo que soy/ hablo con su mismo verso/ canto con su misma voz' .
Y enseguida entona: " Cien barrios porteños/ cien barrios de amor/ cien barrios metidos/ en mi corazón..".
Nunca estudió canto: Alberto Castillo, el canto más arrabalero que tuvo el tango, es Doctor en Medicina.
Un título que jamás lo apartó de su pasión: "Siempre canté todas las cosas como me salían del alma.Yo mamé el tango en la calle, en las esquinas, en los cafés y en las sala de guardia del Hospital Alvear." Antes los cantores de las orquestas se paraban ante el micrófono, cantaban el estribillo y se escondían detrás del piano.
Fué el primero que empezó a caminar por todo el escenario, a cantar con todo el cuerpo.
A Alberto Castillo siempre le gustó darle intención a los versos, marcar las pausas, subrayar el gesto con la fuerza de un ademán.
Fue de los primeros en vestir los fraseos con la voz, le nació espontáneamente y le gusta que se lo reconozcan.
Cuando lo hacen, suelta la mejor de sus sonrisas y responde: "¡Sabés qué pasa! Yo soy un bandoneón que canta." Fuente: El Portal del Tango

ir arriba


De Caro, Julio

Su carrera se desarrolló a través de cuatro actividades principales: fue director, compositor, arreglista y violinista. Se convirtió en uno de los grandes intérpretes de la generación de 1910, pero a partir de 1923 creó un estilo original que lo convirtió en líder de su generación y modelo de las siguientes. En 1927 grabó su primer disco. Entre sus grandes éxitos cabe mencionar: "El malevo", "Boedo", "Berretín", "Nobleza de arrabal", "Flores negras", "Copacabana", "Tierra querida" y "Sueño azul". De Caro fue de los primeros en comprender que el destino del tango era la música -no el baile ni la canción- y avanzó en esa dirección, hasta donde le dio el aliento.
Julio De Caro, nacido, como Carlos Gardel un 11 de diciembre, fue uno de los que cambió la forma de interpretar instrumentalmente el tango. De este innovador ha dicho Luis Adolfo Sierra: "Jerarquizó el tango en la doble dimensión, del refinamiento artístico y del acceso a las posiciones sociales que le eran todavía esquivas".
A los seis años, junto con sus estudios primarios, comenzaron para Julio los de música. Las primeras lecciones le fueron impartidas por su padre, que poseía un conservatorio y una casa de música en los sucesivos domicilios de la familia. Con él también tomaba clases su hermano mayor, Francisco, con la curiosidad de que éste tocaba el violín y Julio el piano, por imposición paterna; más tarde, cambiarían sus instrumentos.
Julio -que a los trece años ya dictaba clases de teoría, solfeo y violín- llevaba el tango en el alma. Y el tango lo acercó cierta noche al Palais de Glace, cuando andaba por los diecisiete. La idea era escuchar a Roberto Firpo, pero los amigos que lo acompañaban hicieron conocer al famoso pianista las virtudes musicales del jovencito, de modo que, en cierto momento, aquél lo invitó a sumarse a su orquesta. Ante el asombro de Firpo, el adolescente ejecutó tres contracantos diferentes cada vez que se tocaba la primera parte de La cumparsita. Y quiso el destino que, sentado a una de las mesas, se encontrara nada menos que Eduardo Arolas, que allí mismo lo contrató para integrar su cuarteto.
A raíz de la renovada forma de interpretar el tango, surgida de la capacidad tanto del propio Julio De Caro como la del resto de los integrantes del sexteto, nació la denominada "Guardia Nueva" en contraposición con el anterior periodo, llamado, desde entonces "Guardia Vieja". Este sexteto fue su mejor agrupación y con fue él que dividió en dos la historia de la interpretación del tango. Fuente: Roberto Selles

ir arriba

Del Carril, Hugo

Piero Bruno Hugo Fontana, tal su nombre real, nació el 30 de noviembre de 1912, en el barrio de Flores, en la casa ubicada en San Pedrito 256. Sus padres, italianos de acomodada posición económica, fueron Orsolina Argentina y Hugo Fontana, nacido en Milán y de profesión arquitecto.
Pero a pesar de las comodidades y la vida holgada que llevaban, la pareja se separó y el pequeño quedo a cargo de una familia amiga formada por Francisco y Alina Faure. “Yo fui abandonado por mis padres cuando tenía dos años y nunca los perdoné”, recordaría años después. “Me crié de casa en casa, rodando. Pero después cuando mis padres estuvieron mal los cuidé hasta que murieron. Eso sí, jamás fui a visitar su tumba porque nunca los perdoné. Yo soy así”, decía con pesar.
El joven cursó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional Mariano Moreno, de donde fue expulsado por sus continuas inasistencias. Es que se iba al bar de Culpina y Provincias Unidas, donde concurría gente del ambiente artístico, deseoso de probarse como cantor.
En 1927 y con apenas 15 años realizó una de sus primeras presentaciones con los Hermanos Leguizamón, bajo el seudónimo de Pierrot. Mientras, y para mantenerse, trabajó como operario en una fabrica de jabón y en una cristalería. A la par incursionó como locutor radial y “estribillista”. Por esa época viajó a Pocitos, Uruguay, a visitar a su abuelo, el psicólogo Orsini Bertani, expulsado de Argentina por su militancia anarquista. Fue una despedida y un primer aprendizaje de lo que significa ser fiel a los ideales.
En 1930 conoció a Roberto Acuña, que integraba el radioteatro “Chispazos de tradición”, que lo llevo por primera vez a Radio Nacional. Juntos formaron el dúo Acuña-Del Carril que término cuatro años después cuando Acuña falleció. Depresivo, el cantor pensó en abandonar la carrera e incluso asistió a una escuela nocturna para estudiar taquigrafía, pero los amigos lo instaron a continuar, y en 1935 llego a Radio El Pueblo como solista. Su primer contrato fue por 180 pesos mensuales.
Un año después debutó en Radio El Mundo interpretando “Guitarra, guitarra mía”. Trabajando allí conoció a Tito Rivero, que se transformaría en su colaborador musical permanente. Por esa época, Del Carril rompió su noviazgo con Perla Moreno, una actriz del momento.
En 1937 el cineasta Manuel Romero lo contrató para grabar uno de sus tangos, “Tiempos viejos”, en la película “Los muchachos de antes no usaban gomina”, donde actuó junto a Enrique Serrano, Mecha Ortiz, Santiago Arrieta y Sabina Olmos. Por entonces el sello Lumiton lo contrató para filmar tres películas, la primera de ellas “La vuelta de Rocha” junto a Amanda Ledesma, a la que siguió “Tres anclados en Paris” y “Madreselva”. En esta última conoció a Ana María Martínez, luego llamada Ana María Lynch, con la que vivió una tormentosa relación que fue la comidilla de los sets. Mientras su fama de galán y actor de temperamento crecían, Del Carril participó en “La vida es un tango”, “La vida de Carlos Gardel” y “Gente bien”.
A esa lista se sumaron: “El astro del tango”, “Confesión”, y en 1941 batió record de taquilla con “La canción de los barrios”, “En la luz de una estrella” y “Cuando canta el corazón”.
Pero su ascendente carrera artística comenzaría en 1943 a mezclarse con su gran pasión: la política. Ese año filmó “La pasión imposible” y “La piel de zapa”, y conoció al por entonces ministro de Guerra, Juan Domingo Perón, a quien entregó una carta del ex presidente mexicano Ávila Camacho.
En el ’45 se estreno “La cabalgata del circo”, donde Del Carril besó a Maria Eva Duarte. “Con ella hablábamos de muchas cosas, pero especialmente de las necesidades de la gente humilde. Ella se sentía predispuesta a esa gente por su origen que jamás negó”, decía el actor.
Al año siguiente en México protagonizó “Canción desesperada” y “La noche y tu” con singular éxito. Se lució interpretando “Compadrón”, “Che, papusa, oí” y “Pobre mi madre querida”, leit motiv de la película que luego filmaría. Durante un viaje a México salió a desmentir su propia muerte. El rumor, el primero de una larga seguidilla, lo implicaba a el y a su compañera Ana Maria Lynch, en un accidente de tránsito.
En 1949 protagonizó, dirigió y produjo “Historia del 900”, en la que formó pareja con Sabina Olmos. Ese mismo año grabó la ya legendaria “Marcha peronista” que le valió su consagración definitiva. “La grabé por convicción y por pedido expreso del General Perón, aun sabiendo que sería mas recordado por la marchita que por los tangos que he grabado”, diría tiempo después.
Al año siguiente protagonizó “El último payador” personificando a José Betinotti. En 1952, con “Las aguas bajan turbias” alcanzó el mayor suceso de su vasta filmografía. El guión pertenecía al militante comunista Alfredo Varela, que desde la cárcel colaboró con la adaptación. Pero el hombre fuerte de la censura Raúl Alejandro Apold, secretario de Prensa y Difusión, prohibió que Del Carril cantara en Radio Splendid por “comunista”. Del Carril intercedió ante Perón por Alfredo Varela que inmediatamente fue liberado.

ir arriba


El Arranque, Orquesta

Nació como quinteto en 1996 interpretando un repertorio tradicional y de corte bailable. En 1997 se suman un bandoneón y un violín componiendo la formación definitiva de dos bandoneones, dos violines, piano, contrabajo, guitarra y cantor. Hoy por hoy es definitivamente un referente dentro de las orquestas de tango, y a la vez se perfila como continuadora de la labor del glorioso Sexteto Mayor en la difusión del género por el mundo. Tocaron junto al trompetista Wynton Marsalis, en el Lincoln Center de Nueva York. Sus discos "Cabulero" y "Clásicos" fueron nominados para los Premios Gardel 2002 y 2003 respectivamente como "Mejor Orquesta de Tango". Fuente: Epsa Music

ir arriba


Falasca, Rossana

Rossana Falasca nació un 27 de Abril de 1953 en la localidad de Humboldt (provincia de Santa Fé).
Con sólo trece años debutó frente a las cámaras de televisión (en canal 13 de Santa Fé).
En Agosto de 1969 al participar en "Grandes Valores del Tango" , un programa de televisión que auspiciaba un concurso de cantantes jóvenes de tango, ganó la ronda, entonando la canción "Madreselva" , luego la sacan del concurso como participante, para hacerla figura exclusiva del canal por cuatro años, debutó el 1 de Septiembre de 1969. Su primer grabación fue en el año 1970 , tenía diecisiete años.
Después de esto Rosanna Ines Falasca comenzó su gran carrera como artista, y empezaron las giras por diferentes países.
El 20 de Febrero de 1983 Rosanna Falasca dejaba de existir, con veintinueve años y una trayectoria excelente.

ir arriba

Falcón, Ada

Famosa por sus profundos ojos verdes, la cantante se hizo muy popular al frente de las orquestas del maragato Francisco Canaro, con quien además de mantener un tórrido romance, grabó unas 180 canciones. Otra de las características peculiares de la cantante fue su misterioso retiro del mundo artístico justo cuando se encontraba en la cúspide de su carrera, lo que se convirtió en un enigma nunca resuelto. Según conocidos de la cantante, el vuelco pudo deberse a un acceso de misticismo y a la voluntad de Falcón de retirarse a una casa religiosa.

CARRERA. Ada Falcón debutó a los cinco años frente al público, y fue presentada como "La joyita argentina". Por su edad, perteneció a la generación precursora del tango. Su primera grabación la realizó el 15 de julio de 1925 junto a la orquesta del maestro Osvaldo Fresedo, para el sello Víctor. Hacia 1929 pasa al sello Odeón, luego del visto bueno del pianista Enrique Delfino, quien la acompaña junto al guitarrista Manuel Parada en 14 temas. Después comienza a cantar en la orquesta de Canaro, donde desarrolló su carrera más conocida.

Temas como Envidia, Yo no sé que me han hecho tus ojos, La pulpera de Santa Lucía, Caminito y Cambalache, fueron clásicos dentro de su repertorio.

ir arriba

Fresedo, Osvaldo

Osvaldo Fresedo, bandoneonista, director y compositor.
Nació el 5 de Mayo de 1897, en la ciudad de Buenos Aires
Sus actuaciones comenzaron en 1914 en el sencillo café Paulín de Buenos Aires.
A los pocos años, después de ascender a locales históricos del tango, se convirtió en la orquesta escogida en los salones de la aristocracia porteña exigente y snob,
Fresedo era el "pibe de la paternal".
Así mismo, Fresedo supo desde siempre que el tango encarnaba sabor orillero en el infaltable canyengue que lucieron las interpretaciones de su orquesta. Sus grabaciones comenzaron en 1920 (Orquesta Típica Select) y la última fue de 1980.

ir arriba


Fujisawa, Ranko

Cantante. Cuenta la historia que viajó a Buenos Aires en 1953 como una simple turista, y visitó el Teatro Discépolo en donde se presentaba Anibal Troilo. Este la invitó a cantar, lo que ella hizo por fonética ya que no tenía conocimiento del idioma. De todos modos Ranko se enamoró al instante de nuestra música. Como resultado, Ranko volvió a Buenos Aires varias veces y siguió su carrera, tanto en Japón como aquí.

ir arriba

Gardel, Carlos


De acuerdo a la libreta de enrolamiento argentina declara ser nativo de Tacuarembó, Uruguay y haber nacido el 11 de diciembre de 1887, algunos amigo del canto aseguraba que privadamente reconocía ser de ochenta y tres Y en cuanto sus padres, algunos autores dicen que habría sido hijo de la planchadora Berta Gardés, quien emigra hacia el Rió de la Plata cor el niño cuando éste tenía tres años.
Para otros, sería hijo del coronel uruguayo Carlos Escayola y Manuela Bentos de Mora, quien habría vivido en un puesto campesino entre las estancias Santa Blanca y Las Crucecitas de la zona de Tacuarembó y habría sido una relación ocasional del militar; a los dos años Manuela Bentos entregó al niño al cuidado de Berta Gardés.
Lo cierto es que Berta Gardés se comporto como su verdadera madre, toda su vida. Creció en un suburbio de la ciudad y en el abasto le decían “El francesito" Sus primeros años de estudio fueron en el colegio San Carlos del barrio de Balvanera. Llegado a los 20 años, había desempeñado una variedad impresionante de oficios que le permitieron sobrevivir y ayudar a su madre. Le gustaba cantar y aprovechaba esa inclinación para ganar algunos centavos, lo mismo en las esquinas de las calles como en reuniones de poca importancia. Al principio, al cantar en público, elige las canciones criollas, canta en cafés y restaurantes situados en las inmediaciones del Mercado de Abasto.
En 1912 forma su propio dúo con Francisco Martino; un año después, la pareja se convierte en cuarteto, se suman a ella, Saúl Salinas y el uruguayo José Razzano.
Pero este cuarteto dura poco tiempo, sólo unos meses; primero abandona el equipo Salinas y luego Martino. En 1913 es el dúo Gardel-Razzano, y permanecerán como tal hasta 1925, aunque Gardel grababa todos los tangos. En septiembre de 1925 el dúo se disuelve y casi abandonó las canciones criollas y se hizo cantor de tangos.
Es entonces cuando comienza a viajar. En octubre de 1925 llega a España, sus discos se consolidan, crece su popularidad, y se afirma como cantor; luego viaja a París y en una presentación en el teatro Femina, en un festival benéfico, canta junto a Josephine Baker, quien era en aquellos tiempos una estrella.
Actuó tres meses en el cabaret Florida y grabó varios discos.
En cuanto al cine, ya había trabajado para Francisco Deffilipis Novoa en dos filmes, Flor de durazno y La loba, en Buenos Aires. Viaja a Francia y en Joinville filma Espérame en 1932 y La casa es seria en 1933.
Luego la Paramount lo une con Alfredo e Pera, y este será el autor, a partir de ese momento, de todos los guiones y las letras de las canciones cantadas en sus películas.
Grabó 1500 discos (912 temas). Filmó en EEUU Melodía de Arrabal, El Tango en Broadway, El día que me quieras y Tango Bar. Fuente: Planeta Sedna

ir arriba

Garello, Raúl


Nació el 3 de enero de 1936 en: Chacabuco, Pcia. de Buenos Aires, Argentina
Desde 1963 hasta 1975 participó en la orquesta de Aníbal Troilo como bandoneonista y arreglador. Desde 1980 es director fundador de la Orquesta del Tango de la Ciudad de Buenos Aires, junto a Carlos García. Actuó en varios países del mundo, como España, Holanda, Turquía, Francia, Italia, Alemania y Japón. Fue distinguido con el Gran Premio SADAIC de composición. En 2000 escribió su concierto para bandoneón y orquesta, "Tango Lungo". En 2001 viajó a Francia y actuó en la Sala Jean Vilar del Teatro Nacional du Chaillot. En 2002 escribió "Arlequín porteño", fantasía para violín y orquesta en tres movimientos. En 2003 fue declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires y recibió el Premio a la "Trayectoria Artística" del Fondo Nacional de las Artes. En 2004 grabó junto a Horacio Ferrer el CD "Diálogos de Poeta y Bandoneón". También en este año se presentó en el Festival de Génova, Italia y dirigió la orquesta alemana "Sabor a Tango" en Berlín.
Bandoneonista, director y compositor. Nació en Chacabuco, provincia de Buenos Aires. Estudió bandoneón en su pueblo natal y continuó su aprendizaje de armonía, escuela coral, composición, fuga y contrapunto con Juan Schultis. En 1954 comenzó su carrera artística en la orquesta de Roberto Firpo, también actuó con Horacio Salgán, Horacio Quintana, Carlos Dante y en 1963 ingresó en la orquesta de Troilo como bandoneonista y arreglador hasta el año 1975. En 1974 formó su primera banda con la que grabó 4 discos. De su aporte al tango tenemos entre otros: "Margarita de agosto", "Ave del mismo plumaje", "Muñeca de Marzo" y "Pequeña Martina". En 1988 grabó junto a Horacio Ferrer el album "¡Viva el tango!". La música y el estilo de Raúl Garello se identifican plenamente con el Buenos Aires actual; con un sonido personal, su riqueza armónica y una envolvente belleza estética.
Su éxito tiene correspondencia con el espíritu y concepción de sus obras, el tratamiento que proponen sus arreglos instrumentales y su criterio en la selección del repertorio. Sin duda, la esencia verdadera del tango está presente. Participó en 1989, en la primera edición del Festival de Tango de Granada. Es director de la Orquesta del Tango de la Ciudad de Buenos Aires.

ir arriba


Goyeneche, Roberto


Roberto Goyeneche nació el 29 de enero de 1926 en el barrio porteño de Saavedra, Buenos Aires, Argentina. De muy joven le decían el "Polaco" por ser flaco, tener el pelo largo y rubio, similar a los jóvenes de origen polaco de la época.
Fue un cantor de tango extraordinario cuya expresividad lo convirtió en un vocalista respetado y reconocido por el particular modo de colocar la voz. De adolescente comenzó a frecuentar cafés y cabarets donde se presentaban los grandes cantantes de tango de la generación de 1940.
El Polaco fue conductor de colectivos, taxista y mecánico. Su primer éxito fue a los 18 años en un concurso para voces nuevas en 1944. Formado en la caudalosa corriente gardeliana, fue creando un estilo y una forma de decir, casi de hablar el tango, que lo han hecho inconfundible.
El Polaco inició su carrera como cantor de la orquesta de Raúl Kaplún en 1944, a los dieciocho años y pocos años más tarde, en 1956, se convirtió en el cantor de la orquesta de Aníbal Troilo. El repertorio de Goyeneche fue muy extenso y variado, los tangos bien antiguos y los más modernos desfilan desprejuiciados en su trayectoria discográfica.
Cantó tangos clásicos con su estilo propio que, a partir de su interpretación pasaron a ser emblemáticos de su repertorio.
Tales son los casos de "La última curda" (Edmundo Rivero), "Naranjo en flor" (Floreal Ruiz), "Qué solo estoy" (Raúl Berón), "Gricel" y "Garúa" (Francisco Fiorentino), entre otros.
También fue un gran intérprete del repertorio de Carlos Gardel.
Cantó mejor que nadie los tangos "Afiches", "Maquillaje" y "Chau no va más" de Homero Expósito y relanzó a una dimensión increíble "Naranjo en flor".
Resulta impresionante su versión de "Malena" y conmovedor el registro del tango "Discepolín", hitos en la poesía de Homero Manzi.
Fue admirador y amigo entrañable de Aníbal Troilo, como cantor de su orquesta grabó 26 temas y unos años después, ya solista, se volvieron a asociar en dos larga duración, titulados "El Polaco y yo" y "¿Te acordás Polaco?".
Se consagró como solista después de brillar como cantor de orquesta y, curiosamente, el fervoroso reconocimiento y la devoción del público llegaría a la madurez de su voz para no abandonarlo hasta su muerte.
Murió el 27 de agosto de 1994 en Buenos Aires. Fuente:

ir arriba


Graña, María


Maria nacio un 16 de Junio de 1953 y supo ocupar un lugar dentro del tango-varón iniciándose desde muy joven, a los 12 años cuando sus padres la hicieron estudiar canto con Elvira Aquilano, con la cual continuo diez y siete años mas.
Se la conoció gracias a un álbum titulado “Los de siempre”, integrado por catorce tangos inéditos, con letra y música de los mas notables creadores. Para esto Ben Molar selecciono cantantes desconocidos, acompañados por la orquesta dirigida por Alberto Di Paulo.
En 1970 se presenta en Canal 7 en el programa “Canta el pueblo” donde canto “La canción de Buenos Aires”, ganando el primer premio; de esta forma ingresa en el circuito tanguero profesional, debutando en 1973 en el club “Michelangelo” con el maestro Osvaldo Pugliese, integrando su orquesta junto a Abel Córdoba.
En 1975 viaja a Colombia y Centroamérica junto a Mario Bustos, Argentino Ledesma y otros, actuando en las mejores salas de Medellín, Colombia y la Plaza de Toros de Manizales; es en este país donde la contrata Codisco, para registrar su primer L.P.: “La gran tanguista”.
En 1977 el productor discográfico Javier Mazzea la contrato para grabar un larga duración junto a la orquesta dirigida por Juan Carlos Bera; durante los años 78, 79, 80 y 81 trabajo en la televisión, presentándose en programas como: “Séptimo piso”, “Tango y goles”, “Grandes valores de hoy y de siempre” y “Botica de tango”.
El año 1982 fue muy intenso. En la primavera se concreta su primera grabación para la CBS, sello Odeón, producido por Esteban Decoral Toselli, con el titulo “Futuro”. Disco que compartió con diez cantantes seleccionados por Pugliese como: Patricia Lasala, Guillermo Galve, José Ángel Trelles, Gustavo Nocetti, Hernán Salinas, Eduardo Espinosa y Jorge Guillermo. El tango que eligió Maria fue “Y no puedo olvidarte”.
En 1983 viaja a Francia con un proyecto de gran éxito llamado “Tango Argentino”, luciéndose en Paris en el Teatro Chatelet, con coreografía de Juan Carlos Copes y con el acompañamiento de el Sexteto Mayor.
Con una brillante carrera, que aun hoy continua, supo y sabrá transmitir con su voz lo que el autor quiera decir. Ella sabe entender el misterio del tango. Fuente: Marinha Villalobos

ir arriba


Juarez, Rubén

RUBEN JUAREZ: LA VOZ QUE ESTABA HACIENDO FALTA
Cuando se produjo su aparición en el “gran” escenario del tango, hubo algo así como una celebración. De viejos y nuevos devotos del género, autores de varias generaciones y distintas expectativas, difusores, comentaristas, músicos, gente... Fue uno de los raros casos en que un “joven y nuevo” fue aceptado sin resistencias, casi unánimemente y reconocido como figura de promisorio futuro. Sus condiciones de cantor no dejaban dudas; su fuerza interpretativa, su presencia y personalidad fueron contundentes, tanto como esa simpatía y ese “ángel” que suelen resultar imprescindibles para “ganar”.
Lo cierto es que su nombre entró a sonar gratamente en el ambiente del tango. Era una voz que estaba haciendo falta. Además, y no era poco, tocaba el bandoneón, y bien. Esto lo confería a su personalidad un rasgo singular y atrayente. Vino la prueba del disco y la atravesó airosamente. Se jugo con temas nuevos y demostró que se podía lucir también con los clásicos. Logró verdaderas creaciones con tangos de todos los tiempos. Con el merito de que eran pocos los que se animaban a arriesgar con lo nuevo y además “pegarla”. De movida mostró condiciones de compositor, que más tarde revalidó con creces. Armó y creó espectáculos donde amalgamó canciones, música y textos y - lo destacable - aportando propuestas. Fue buscando los marcos instrumentales que él sentía y los arreglos que mejor respaldaban su “estilo”. Hizo cine, triunfó en el interior del país y fuera de él y cuando se quiso dar cuenta ya se había convertido – no sabía desde cuando – en una verdadera figura de la canción popular y el espectáculo. Con aperturas y búsquedas, convencido de sus propuestas. Es de este tiempo (el nuestro), y ya, uno de los “grandes del tango”. Que esto sea parte de lo mucho que se ganó y merece. Se llama Rubén Juárez.
Por Héctor Negro. Sitio oficial: www.rubenjuarez.net

ir arriba

La Camorra, Quinteto


Cuarto compacto del quinteto compuesto por Luciano Jungman (bandoneón), Jorge Kohan (guitarras), Sebastián Prusak (violín), Hugo Asrín (contrabajo) y Nicolás Guerschberg (piano). Este grupo, que ha transitado con éxito los ámbitos del jazz y la música de cámara, presenta principalmente el repertorio de Astor Piazzolla, algún clásico (“Pablo” de José Martínez) y, como escribe Natalio
Gorín en la lámina del CD, “la gratísima revelación de Jungman y Guerschberg como compositores de este siglo XXI”, quienes aportan cada uno dos temas.

Entre ellos “Tango a destiempo”, dedicado a Rodolfo Alchourrón, el músico y arreglador que trabajara con figuras como Eduardo Rovira, Litto Nebbia, Dino Saluzzi y el grupo Almendra.

ir arriba


Ledesma, Argentino

"Después de esto puedo morirme esta noche", había dicho al finalizar la gran actuación que a comienzos de los 80 realizó con la orquesta de Osvaldo Pugliese, pero lo cierto es que Argentino Ledesma siguió cantando por varios años y llevando el tango a lugares tan distantes como El Cairo y Australia.
El "Negro", tal como se lo conocía en el ambiente artístico, había nacido el 24 de junio de 1928 en Santiago del Estero, iniciando una incipiente carrera profesional en su ciudad natal hasta que en 1952 aterrizó en Buenos Aires.
Ya en la ciudad capital se presentó al maestro Julio De Caro, que le prometió trabajo al concluir el contrato que lo unía al cantor de su orquesta.
A pesar de esta promesa, Ledesma resolvió ir al día siguiente a la antigua Radio Belgrano, donde Guillermo Brizuela Méndez, uno de los locutores "estrella" del momento, lo contactó con Héctor Varela, con quien debutó el 24 de junio de ese año en el Chantecler, reemplazando a Armando Laborde y compartiendo escenario con Rodolfo Lezica.
"Novia provinciana" es el primer tango que grabó el 21 de agosto de 1952 con la orquesta de Varela, agrupación con la que permaneció hasta 1957, con un breve paso por la formación del pianista Carlos Di Sarli, hasta que se decidió a emprender su carrera solista.
De canto llano e impactante, renunciando a los clichés y a los pretendidos tonos arrabaleros y manteniendo presente en su tono el origen santiagueño, Ledesma, devoto de Carlos Gardel, fue un suceso de popularidad y reconocimiento en las décadas del 50 y el 60 y a lo largo de su carrera grabó más de 500 temas.
De aquella época dorada son memorables sus versiones de "Fumando espero", "Fueron tres años", "Baldosas flojas" y "Silueta porteña", que difícilmente sean superadas.
Su éxito era tan grande, que se dijo que cuando dejó la orquesta de Varela, Miguel Caló fue hasta su casa y le dejó un cheque firmado por 100.000 pesos para que se integrara a su formación y que al poco tiempo su cachet solista era tan alto como el de Juan D'Arienzo con toda su orquesta.
Además de ser figura central del tradicional "Glostora Tango Club", de Radio El Mundo, Ledesma tuvo en Belgrano su propio programa, auspiciado por jabón Palmolive, y era la gran atracción de los carnavales del club San Lorenzo de Almagro en la década de los 60, para pasar luego a la televisión como número principal de ciclos como "Sábados circulares" y "Grandes valores del tango", ente otros.
Actuó también en el Teatro Cómico de la calle Corrientes junto a Tito Lusiardo y Fidel Pintos, entre otros, y tuvo un papel en el filme "El asalto", con Alberto de Mendoza, Egle Martin y Tato Bores.
A mediados de los 70 abrió su propio reducto musical en el barrio de La Boca, conocido como La Casa de Argentino Ledesma, lugar por el que desfiló lo más granado de la canción porteña, desde Edmundo Rivero, a Tania, Rossana Falasca, Luis Stazzo, Osvaldo Requena y Roberto Rufino, entre muchos otros. Fuente: Diario La Voz

ir arriba


Lamarque, Libertad

Libertad Lamarque nació en Rosario, provincia de Santa Fe, el 24 de Noviembre de 1909.
Era conocida como "la novia de América" o "la dama del tango" y fue una de las artistas de más larga trayectoria en América Latina, que se remonta hasta su misma niñez, ya que antes de los 10 años, apoyada por su padre, comenzó a actuar en los teatros de su ciudad natal, Rosario.
En 1924, se trasladó a Buenos Aires, para iniciar su carrera profesional en el teatro. Dos años más tarde incursionaba en el tango.
Temas como "Madreselva", Besos brujos" y "Gaucho del sol", le facilitaron el camino al éxito y también su incursión en la pantalla grande y ser consideradas una de las precursoras de la imagen de Argentina en el cine.
Durante la década de los 30 y 40, Libertad Lamarque, era una de las estrellas más cotizadas en Argentina, por entonces dominada por el tango y
una floreciente industria fílmica.
En 1946, por desacuerdos políticos con el gobierno de Perón viaja a México, donde continúa su carrera de manera exitosa.
Pasado el tiempo regresó a su país, pero siguió viajando a México, que se había convirtido en su segundo hogar. Falleció el 12 de Diciembre de 2000.

ir arriba

Leiva, Susy

Susy Leiva, nació el 3 de Agosto de 1933 en Buenos Aires.
Debutó como cancionista en la radio Belgrano. Tenía una hermosa voz con registro de soprano.
Fue vocalista de Juan Canaro y Mariano Mores con quien realizó giras por América.
Por aquel tiempo, Mores compone "Frente al mar", con arreglos de Martín Darré, el que se convertirá en el tango emblemático de Susy Leiva, su éxito más popular.
Su corta carrera fue suficiente para recordar su bella imagen, su fuerte personalidad y su inconfundible voz.
Falleció trágicamente en un accidente automovilístico, el 4 de Octubre de 1966, cuando regresaba de Rosario.

ir arriba


Maciel, Jorge

Su paso por la orquesta de Alfredo Gobbi fue su mejor momento, aunque el repertorio elegido no fue demasiado trascendente. Sin embargo, siempre tuvo su público que lo siguió durante toda su extensa trayectoria.
Nació en La Boca y se inició profesionalmente en 1940 cantando para un conjunto del barrio, después continuó con las formaciones de Juan Carlos Caviello, de Miguel Zabala "Zabalita", de Félix Guillán y de Roberto Caló.
En 1948 ingresa a la orquesta de Alfredo Gobbi y comienza su etapa consagratoria. Llega al disco al año siguiente y mete su primer gran éxito: el tango "Remembranza" de Melfi y Battistella. Disco RCA-Victor que tiene en el acople el tango "Independiente Club" de Agustín Bardi.
Con Gobbi hizo 18 registros, de estos uno a dúo con Ángel Díaz y tres con Héctor Coral. De su serie discográfica se destacan: "La intriga", de Héctor Stamponi y Héctor Marcó, que tiene una bella melodía y del cual no conozco ninguna otra versión; "El pollero" música y letra de Marcó; y su éxito más rotundo, "Canzoneta" de Erma Suárez y Enrique Lary.
En 1954 pasa a la orquesta de Osvaldo Pugliese y tiene como compañero a Miguel Montero.
Su primera grabación es su "caballito de batalla", el tango "Canzoneta", esta vez para el sello Odeón. En el otro lado del disco, Montero canta "Por una muñeca" de Emilio Balcarce, primer violín de la orquesta, con letra de Manuel Barros.
En agosto de 1959, la orquesta viaja a la Unión Soviética y a China con Maciel, el cantor Carlos Guido y el glosador Luis Mela.
Con Pugliese graba 66 temas, de los cuales tres a dúo con Miguel Montero, dos con Carlos Guido, seis con Alfredo Belusi y tres con Abel Córdoba. Fuente: Ricardo García Blaya

ir arriba

Maderna, Osmar

Este genial compositor y director de Orquesta nació en la ciudad de Pehuajó, el 26 de Febrero de 1918.
Sus padres Juan Maderna y Angela Maria Nigro, pusieron por nombre Osmar al octavo hijo del matrimonio.
Su padre ,músico tocaba el acordeón, y Osmarcito fue creciendo en ese ambiente musical.
El papá tenía un conjunto musical y tocaba en todos los bailes que se organizaban en el pueblo.
Tiempo de vacas flacas, muchas bocas para alimentar en el hogar de los Maderna, Osmar para colaborar entra en la radio de Pehuajó como locutor.
Para ese entonces era un alumno aventajado del conservatorio donde estudiaba piano, y cuando se lo permitían las autoridades de la emisora, ejecutaba el instrumento en la radio .
Se tuvo confianza y siendo muy joven aun, ( tenía 13 años ) interesó a otros músicos amigos y formo un conjunto que bautizó con el nombre de Vitaphone.
Sus amigos que integraban esta orquesta eran en violines Aquiles Roggero y Arturo Cipolla. Bandoneones, José Figueras y Francisco Logioco, Piano, Osmar Maderna, Trompeta Alberto Luna, y batería Diego Rodríguez.
Cuando cumplió 15 años se recibió como Profesor de Piano.
Fue tal la aceptación por parte del público de este conjunto, que Osmar se fijó como meta, desembarcar en Buenos Aires.
Cuando en 1938 contaba con 20 años, viene a Buenos Aires, y se incorpora como pianista a la orquesta de Manuel Fernández.
Pronto ganó popularidad entre el público porteño , el talento y la profesionalidad con que tocaba el piano, su digitación perfecta , sus dedos que se movían en el teclado como alas de colibrí.
Eso le valió que las autoridades de Radio Belgrano lo contrataran para tocar tanto música clásica, o tangos.
Justamente en otro horario actuaba con su Orquesta Miguel Caló, quien ya conocía las virtudes musicales de este joven.
Se dio que Chupita Stamponi, su pianista se alejaba del conjunto, y Caló lo interesó para que se incorporara en su reemplazo.
A Osmar le pareció un sueño, aceptó de buena gana y le aportó a esta orquesta, además de sus arreglos, un sonido completamente distinto, mas brillante por lo que el maestro quedó encantado. Recordemos que esta agrupación orquestal contaba con músicos muy profesionales que le valió se la considerara , con el tiempo, La Orquesta de las Estrellas.
Sus integrantes, entre otros eran, Enrique Mario Franchini, Armando Pontier, Domingo Federico, etc...
En 1945, Maderna se desvincula de Caló y forma con el cantor Raúl Iriarte, otra orquesta.
Fue esta decisión, una estrella fugaz, mucho brillo de entrada pero se fue apagando lentamente en el interés entre el público, razón que motivó que se disolviera. Iriarte, volvió con Caló, y Osmar fue perseverante y se dedicó de lleno a organizar otro conjunto.
Ese mismo año , debuta en el café Marzotto y sus cantores eran Orlando Verri y Luis Tolosa. Graba por primera vez en Uruguay cuatro temas, Chiqué, (Instrumental), Margo, y Solo Cerrazon, con la voz de Orlando Verri, y Viejito Calavera con Luis Tolosa.
Una vez acreditado en las grabadoras, R.C.A. Victor lo contrata y graba 52 temas.
Hace un pasaje fugaz por el cine. Y trabaja en la película Al Compás de Tu Mentira, y El Idolo del Tango.
En 1947 Osmar se casa con Olga René Mazzei. (no tienen hijos) Una de las pasiones de Maderna era volar, cursó horas de vuelo y obtuvo su brevet de piloto civil.
Sus temas (Escala en Azul, Concierto en la Luna, Lluvia de Estrellas, Luna de Plata, y fui Golondrina Perdida), tienen bastante que ver con su pasión por volar donde se sentía en plenitud cuando practicaba vuelos; que lo llevaban cerca del cielo.
En 1951, tenía una interesante propuesta para viajar al país del norte para actuar con su orquesta, pero lamentablemente no pudo ser, el suceso imprevisto que a todos nos puede acaecer, quiso que perdiera la vida.
Fue el 28 de Abril de 1951, cuando sufrió un accidente aéreo, colisionando con otro avión del mismo porte piloteado por un amigo, y a consecuencia de ello ambos fallecieron.
Fuente: Oscar Mármol

ir arriba


Maizani, Azucena

Azucena Maizani, “La ñata gaucha”, bautizada así por Libertad Lamarque, fue descubierta por Enrique Delfino en una reunión de músicos y actores de sainete.
Si bien el tango hasta entonces tenía una relativa independencia, el posterior crecimiento de radios y compañías grabadoras fue dando a los cantantes una dimensión más profesional.
Azucena Maizani aparece en programas de radio y en 1924 ya graba su primer disco. Era la cantante número uno y nadie lo discutía ni se enfadaban por eso, al contrario las demás cantantes la admiraban como figura y como persona.
En 1962 deja el mundo del espectáculo con una despedida impresionante en el teatro Astral con una gran aclamación del público y los críticos. Azucena fallece el 15 de Enero de 1970.

ir arriba

Marino, Alberto

Vicente Alberto Marinaro ; una de las voces mas importantes de nuestro tango , nació en la ciudad de Verona – Italia el 16 de Abril de 1920.
Sus padres Angel Marinaro, su madre Angela Musso eran cantantes líricos, y tuvieron seis hijos; Carmela, Dina , Flora, Vicente Alberto, Nina, y Gino.
Su abuelo vino a Argentina como inmigrante antes del 1900, y se radicó en la provincia de Salta, dedicándose a la explotación de Minas de Carbón.
Con el tiempo mandó buscar a sus familiares, y en 1926, sus padres obedeciendo el pedido de su abuelo, arribaron a Buenos Aires.
En 1928, Don Ángel y su familia al no aclimatarse en Salta, deciden instalarse en Buenos Aires.
Pasa su infancia en el Barrio porteño de las Cañitas, y en 1938, se decide a estudiar canto, con el maestro Bonessi, quien para ese entonces era profesor de los mas grandes cantantes de tangos.
Al tiempo debuta en Radio Mitre, bajo el seudónimo de Alberto De Mari. Había un joven de su edad que tenía pretensiones de tener su orquesta propia, que tocaba el bandoneón, llamado Emilio Balcarce, y lo tentó para que cantara con el.
Si bien ese fue su comienzo, la patriada duró poco, dado que la orquesta se disolvió. Fortunato Matino un bandoneonísta que había dejado la orquesta de Lomuto, formó su orquesta y lo invitó al joven Marino para que se incorpore, al tiempo pasó a cantar con otro bandoneonísta, Luis Moresco.
El bandoneonista, Emilio Orlando, dejó la orquesta de José De Caro en 1939 para formar la suya propia e incorpora como cantantes a dos jóvenes talentosos cantantes, dotados de un color de voz, y un registro poco común.
Uno era Roberto Rufino y el otro Alberto Marino, el primero con 17 años; Marino con flamantes 19 años. Debutan en el Alvear Palace Hotel.
Eran tiempos del gran despegue que se produciría a partir de 1940. Biagi, que se había ido de la orquesta de Juan Darienzo en 1938 y había formado su orquesta ,que además tenía un éxito rotundo para el año 1941, le echó el ojo al joven Marino, y no dudó en tentarlo y Alberto le pidió unos días para contestarle, pero íntimamente quería aceptar. Rodríguez Lesende, Andrés Falgas, Jorge Ortiz, habían pasado por esa orquesta, que no era poco, pero quiso el destino que su destino fuera otro.
Anibal Troilo era para la década que comenzaba, director de una de las orquestas líderes entre los porteños.
Pichuco con su olfato tan particular sabía que un solo cantor no bastaba para dar respuesta a tanta demanda de parte del público, que ansiosamente estaban ávidos de escuchar las letras nuevas que los poetas escribían y que reflejaban esas historias de vida contadas en tres minutos.
Sabía de las mentas del pibe Marino, y no dudó en ofrecerle incorporarse como segundo cantor a su agrupación secundando a uno de los iconos mas grande de la canción; Francisco Fiorentino.
Si bien Marino reconocía en Biagi a un director exitoso, aceptó la propuesta de Troilo, en principio por razones económicas, la oferta de Pichuco era muy superior a la de Biagi , y en segundo lugar porque Troilo juntamente con Di Sarli, y Pugliese eran los reyes de la noche de Buenos Aires, donde los cabaret eran los lugares donde noche a noche se convertían en la Catedral del Tango.
Debemos reconocer que Fiorentino-Marino , fue un ensamble perfecto, resultado del olfato de Pichuco que buscó con la voz de Marino armonizar dos matices de voces diferentes pero que se complementaban de tal manera que se reconoce a través del tiempo como uno de los dúos mas famosos de nuestro Tango.


Su Mejor Momento

Cuando Pichuco anunciaba paras ese entonces (año 1942) que además de su cantor-estrella Fiorentino, incorporaría a un segundo cantor; los tangueros no entendían nada....
No podían aceptar que hubiera otro cantor al lado del que ellos consideraban uno de los tres mejores cantores de esos momentos.
Fiorentino-Rufino-Morán. La expectativa que se había desatado entre los porteños, era enorme, diarios, revistas, y radios anuncian el inminente debut...
El 5 de Abril de 1942, en el cabaret TIBIDABO se produciría la presentación del nuevo cantor.
Arranca el Gordo con PABLO, un tema instrumental, sigue Fiorentino con un éxito suyo, y llegó la hora mas esperada...
La Orquesta comienza con los acordes de COPAS Y BESOS , y Alberto Marino con una serenidad absoluta interpreta el primer estribillo...
Su hermosa voz, su privilegiada garganta, producen entre los presentes una seducción inmediata, la ovación que se escucho al concluir el tema fue estruendosa, había pasado el examen con las mejores notas...
Recibió la aprobación de Pichuco, Fiore, y sus compañeros músicos; Pepe Basso, Miguel Rodríguez, Eduardo Marino, Alberto García, Marcos Troilo, David Diaz, Reynaldo Nichelle, Juan Alzina , Pedro Sapochnik, Alfredo Citro y Kicho Diaz.
La noche de Buenos Aires tenía un pibe con Voz de Oro. pero faltarían 3 años mas para que Alfredo Gobbi lo bautizara en 1945 LA VOZ DE ORO DEL TANGO.
Fiorentino-Marino, pasaron a ser uno de los dúos mas destacados de la década del 40. El timbre de la voz de Marino, fue causa de un magnetismo especial para acrecentar la popularidad de la Orquesta de Anibal Troilo.
Evidentemente el Gordo, había acertado una vez mas cuando elegía. Llovían las propuestas para actuar en todos los club de Barrios, en Radios, y en todo reducto donde el Tango era bienvenido. Fuente: Cinthia Espinosa

ir arriba

Mederos, Rodolfo

Dijo ASTOR PIAZZOLLA:

Hablar de Rodolfo Mederos es remontarse al año 1960, cuando escuche por primera vez su octeto guardia nueva en córdoba. Quedé tan impresionado como si hubiese escuchado a uno de los más importantes valores del tango de vanguardia.


Bandoneonista, compositor y arreglador; es en cada rincón de si mismo un musico con todo el significado y la magnitud de la palabra que lo define.
Es su personlidad avasallante la que milita el tango que nos transmite un estilo colmado de esencia y emocion popular al mismo tiempo que le arranca a cada sonido de sus obras un universo de raices ondas y de destacado buen gusto.
Rodolfo Mederos nace en Buenos Aires el 25 de marzo de 1940. Con apenas veinte años ya destaca por su afán de renovación de la música popular argentina. Bebe de la tradición para reinterpretarla creando un lenguaje personal que se enriquecerá con el devenir de los años. Sus estudios de bandoneón los completará en Córdoba donde también comenzará a estudiar biología. Su formación no pudo tener mejor escuela ya que formó parte de las míticas orquestas de Osvaldo Pugliese y Astor Piazzola. Lejos de dejarse maniatar por la grandeza de estas dos figuras de la música argentina, Rodolfo Mederos supo incorporar a su estilo lo aprendido con estos dos maestros. Su camino posterior, por tanto, no se basa en la mímesis sino que está lleno de originalidad, talento y riesgo.
En su triple faceta de bandoneista, arreglista y compositor, la figura de Rodolfo Mederos ha trascendido. Como compositor y arreglador su periodo de aprendizaje se desarrolló en el Octeto Guardia Nueva. En 1965 retorna a Buenos Aires donde puede darse por inaugurada su carrera profesional.
También ha extendido su creatividad al cine componiendo la música de "Crecer de golpe" de Sergio Renan, "Después de la tormenta" de Tristán Bauer y "Las verdades de Saturno" de Hugo Santiago.
Ha formado un quinteto con Hernán Posetti al piano, Damián Bolotín al violín, Sergio Rivas al contrabajo y Armando de la Vega a la guitarra española y eléctrica. La calidad de este quinteto quedó reflejada en el disco "Eterno Buenos Aires" en el que se mezclan armónicamente composiciones propias con versiones de temas clásicos donde no faltan referentes de la música argentina como Osvaldo Pugliese del que interpretan La yumba o Anibal Troilo del que versionan su Romance de Barrio.
Para muchos, Mederos es el heredero directo de Astor Piazzola. Bandoneista de auténtica excepción, se le compara por lo tanto con la mejor tradición de músicos argentinos en los que el respeto a una tradición no supone encorsetamiento ni negarse a buscar nuevos senderos. No sorprende, por ello, que Mederos formara parte en los bulliciosos años 70 de un grupo que tuvo un sentido de ruptura con lo que se había realizado con anterioridad.
Este grupo que se llamó Generación Cero tardó en ser comprendido, absorbido por puristas y tradicionalistas. A la larga representaron una bocanada de aire fresco y una muestra de la importancia de Rodolfo Mederos como impulsor de nuevos esquemas asumiendo como propios y necesarios los anteriores. Construir sin olvidar lo ya existente, pero mirando hacia delante ha sido
básico en la obra que Mederos ha ido regalando.
Su discografía se abre en 1966 con un disco titulado "Buenos Aires... al rojo!". Hasta 1976 no aparece "Fuera de broma 8", que inaugura una etapa singularmente atractiva. Este disco tiene su continuidad en las siguientes entregas discográficas: "De todas maneras" (1977), "Todo hoy" (1978), "Buenas noches, Paula" (1983), "Verdades y mentiras" (1984) y "Reencuentros" (1989).
En los noventa y ya con una posición de privilegio en la escena musical de su país, se editan "Tanguazo - Mederos Quinteto" (1993), "Carlos Gardel" (1994), Mi Buenos Aires querido" (1995), "El día que Maradona conoció a Gardel" (1996), "El tanguero" (1998) y el ya referido "Eterno Buenos Aires" (1999). En el 2000 Rodolfo Mederos ha ampliado su producción discográfica con el disco "Tango Mederos - Brizuela" y con edición en CD de la música de la película "Las veredas de Saturno" compuesta originalmente a mediados de los años 80.
Rodolfo Mederos ha colaborado también en discos de Mercedes Sosa y Luis Alberto Spinetta. Su primer encuentro con Serrat se remonta a 1994 pero fue en el año 2000 cuando los caminos de Mederos y Serrat volverían a cruzarse y de un modo mucho más directo. Serrat le confía los arreglos de los tangos que incluye en su disco "Cansiones". De un lado "Fangal" y de otro "El último organito". Para ambos temas Mederos sirve una poética arquitectura musical, llena de íntimas atmósferas que se complementan bien con la voz conscientemente quebrada de Serrat. En su interpretación, perfectamente sostenida por el fondo instrumental concebido por Mederos, Serrat siguió bien el consejo del maestro Edmundo Rivero: "El tango no hay que cantarlo, hay que decirlo".

ir arriba


Merello, Tita

Nacida el 11 de octubre de 1904 en un conventillo del barrio porteño de San Telmo, Tita Merello -cuyo verdadero nombre era Laura Ana- tuvo una niñez dura, que la llevó a trabajar desde los 10 años, hasta que inició su carrera artística en los años '20 en el teatro de revistas.
Dueña de una personalidad desbordante, directa y frontal, Merello se había convertido, a fuerza de sufrimiento, trabajo, talento y voluntad, en una artista muy respetada y querida y en un símbolo de la mujer moderna, independiente y comprometida con las circunstancias sociales que le tocaron vivir.
"Me costó trabajo aprender a vivir, pero aprendí a vivir, a leer, a pensar por mi cuenta. Si fuera verdad que la inteligencia se desarrolla mejor cuando encuentra resistencia, yo tendría que ser la mujer más inteligente del mundo. Fui resistida y resistente", dijo alguna vez la artista, dando una idea de las asperezas de la vida que enfrentó con tesón.
Al duro camino recorrido en los avatares de la existencia, Merello le sumó el dolor por la relación sentimental que mantuvo y se truncó con el famoso actor Luis Sandrini.
Desde que se terminó su vínculo con el comediante, la artista se convirtió en un personaje abonado a la soledad que subrayó públicamente esa ríspida condición.
Merello, quien brilló en distintas formas del espectáculo argentino entre las décadas del '30 y el '70, pasó sus últimos años en una habitación de la Fundación Favaloro, donde llevaba una vida casi sin relaciones sociales.
Tita debutó en los años '20 en el teatro de revista en la compañía de Rosita Rodrigo -que presentó en el teatro Avenida la obra "Las vírgenes de Teresa"-, cantando una canción que el público rechazó con una silbatina.
Luego trabajó en locales de la calle 25 de Mayo y su talento y indicaba que era más que una mera cupletista. Al poco tiempo protagonizó obras como "Las modernas Scherezadas" y "Mujeres, flores y alegrías", pero su forma de cantar seguía sin ser bien vista por muchos, entre ellos por Carlos Gardel.
Su llegada al cine se produjo en 1933, cuando participó en "Tango", de Luis Moglia Barth, el primer largometraje argentino sonoro, donde interpretó, en el patio del conventillo, el popular reclamo milonguero: "Yo quiero un hombre...".
Durante los años '50 y '60, protagonizó reconocidas realizaciones fílmicas como "Arrabalera", de Tulio Demicheli; "Los isleros", "Guacho" y "Mercado de Abasto", todas de Lucas Demare; "Para vestir santos", de Leopoldo Torre Nilsson; "La morocha" y "Amorina", ambas de Hugo del Carril, y "Los hipócritas", de Enrique Carreras.
Como intérprete de tango grabó su primer disco en 1929, y luego vinieron otros en los que fue acompañada por la orquesta de Francisco Canaro. Como autora, escribió la letra de "Llamarada pasional", con música de Héctor Stamponi, y "Decime Dios dónde estás", con música de Manuel Sucher.
Directa y frontal, Tita Merello fue una de las mujeres que supo ocupar un espacio especial en el espectáculo argentino. A cien años de su nacimiento se recuerda a una artista respetada y querida que fue un símbolo de la mujer moderna, independiente y comprometida. Brilló desde 1930 en distintas formas, como cantante y actriz y también más tarde ganó su lugar en la tele. Nada le fue fácil y a pesar de los éxitos la soledad fue siempre su compañera.
Falleció el 24 de diciembre de 2002.
Sitio oficial: www.tita-merello.com.ar

ir arriba

Molina, Horacio

Acreditado desde hace mucho como cantante melódico, acaba de presentar un disco tanguero que rescata los temas gardelianos menos conocidos.
Su nuevo disco vuelve al repertorio porteño del 30 y al acompañamiento de guitarras. ¿Qué fue del cantor asociado a los clásicos románticos del tango del 40?Simplemente decidí grabar lo que yo escuchaba desde que tenía cinco años: los tangos cantados por La Bestia.Ni El Mudo, ni El Zorzal, ni El Mago, parecen ser apodos que expresen, para Horacio Molina, la intensidad de su devoción por Carlos Gardel. El lo llama La Bestia, lo tiene enmarcado en las paredes de su piso 14 de Belgrano, declara haberlo escuchado con unción desde la edad preescolar y eligió piezas no muy trilladas de su repertorio (Gajito de cedrón, Al pie de la Santa Cruz, Fierro chifle) para su nuevo disco de tango, el logrado Barrio reo.Eludió los hits gardelianos.Sin investigación ni esfuerzo alguno: los temas que grabé los tenía incorporados desde que tengo uso de razón, sólo estaban dormidos en mi cerebro de niño. Pobre Colombina, por ejemplo, era mi hit de los ocho años: lo cantaba en todas las fiestas familiares. Con (el guitarrista) Juanjo Domínguez, que es tan fanático de Gardel como yo, hace rato que veníamos diciendo que teníamos que hacer un disco así. El maneja como nadie el estilo de las guitarras gardelianas; ese modo que tienen de ir en la cresta de la ola, lo cual te permite cantar un poco adelantado, con un swing que no admiten las guitarras tradicionales. Así que lo llamé a Juanjo y me dijo: Dormí.... Fuimos al estudio y en dos días terminamos el disco. No necesité refrescar las letras ni repetir una sola toma. Dudo que otros cantores puedan hacerlo.Hoy conviven Luis Cardei, el musical Glorias porteñas, Lidia Borda, la gran Nelly Omar, revalorada... ¿Existe una tendencia al rescate de la producción del 20 y el 30, y de aquel estilo de canto con guitarras?Sí, puede ser. Yo, particularmente, debo sufrir una deformación personal que consiste en tener a La Bestia como único amo y señor de mi conexión con el tango. No escucho mucha variedad de tango. Siempre escuché exclusivamente a Gardel y a Troilo pero, eso sí, con una intensidad poco común. En cuanto a las guitarras, creo que siempre debieron tener el mismo peso que el bandoneón dentro del género, pero en un momento el bandoneón pasó al frente, sacó chapa.Usted fue del bolero al tango, ahora específicamente al tango del 30. ¿Y después?Con este disco no estoy llegando sino volviendo al tango que mamé. Grabarlo, en principio, fue como rendir una previa que tenía colgada desde hacía mil años. Ahora ya cumplí conmigo. Quizá lo presente en vivo, pero todavía tendríamos que definirlo con Juanjo. De aquí en más, no sé, porque soy medio anárquico.¿Cómo cree que incidió esto en su desarrollo profesional?Siempre fui así. Cuando comencé a cantar boleros, desconcerté a mis amigos del barrio, que me conocían cantando tangos. Cuando empecé a cantar tango en público, confundí a los que me consideraban un intérprete melódico. Sé bien que ahora tengo una imagen confusa: Molina, bolerista/Molina, cantor de tangos.Hay quienes lo consideran un cantor de boleros que canta tangos.Cantar un tango como un bolero implicaría frasear con una libertad que el tango no permite, que resultaría una mentira. Cuando canto tango, mi fraseo es de tango, y sobre eso no tengo ninguna duda. Lo demás son prejuicios de quienes creen que vengo del bolero. Y no es cierto. Mi vida es al revés: mi imagen es exactamente opuesta a la realidad.Es problemático.Es confuso. A veces creo que voy a morir sin aclararlo. Y ya me resigné. Nota: Diario Clarín

ir arriba


Montero, Miguel


Cantor. Nació el 8 de julio de 1922 en Tucumán. Gran intérprete de la Orquesta de Osvaldo Pugliese, realizó una excelente versión de "La Yumba", "Cucusita" y "El bazar de los juguetes".
También incursionó como solista, presentándose en diversos locales con un moderado éxito. Falleció en Buenos Aires el 29 de agosto de 1975
Hubo una grabación de vital importancia para Miguel Montero: Antiguo reloj de cobre, del cantor de barrio de Villa Urquiza Eduardo Marvezzi, su gran amigo. La llegada de Marvezzi con su tango fue providencial para Montero. Los integrantes de la orquesta le habían notificado que era necesario ‘meter un éxito’ para seguir adelante.


Mores, Mariano


El 18 de febrero de 1922 en Buenos Aires nació este excelente pianista, director y compositor. Su verdadero nombre era Mariano Martínez, al casarse con su mujer tomó el apellido de ella, transformándose en Mariano Mores.
Comenzó estudiando piano desde su niñez y su primera presentación fue cuando apenas tenía catorce años, la realizó en el café Vicente de la calle Corrientes donde ejerció como pianista. También integró el Trío Mores integrado por su esposa Mirna y su cuñada Mirtha , para presentarse en la radio Belgrano.
Más tarde integró el conjunto criollo La cuyanita y trabajó con Roberto Firpo.
Desde 1939 hasta 1948 permaneció en la orquesta de Francisco Canaro como pianista solista.
Al desvincularse de esta agrupación continuó su carrera como solista presentándose en el Teatro Alvear, esto le permitió utilizar otros timbres nuevos para el tango que la orquesta típica no le permitía.
Formó una orquesta de corte sinfónico, donde el arreglador era Martín Darré, con la cual realizó numerosas giras y alcanzó sus mayores éxitos.
Hoy en día es la orquesta que lo acompaña. También colaboró en distintos conjuntos como los de Miguel Montero, Susy Leiva, Nito Mores y Enrique Lucero. Aparte de músico fue actor, participó como protagonista en las películas "Corrientes calle de ensueño" en 1949, en 1950 junto a Mirtha Legrand "La doctora quiere tangos" y en 1952 "La voz de mi ciudad"; estas fueron las de mayor popularidad, además actuó en diversas comedias musicales.
También musicalizó largometrajes como "Senderos de fe" en 1938. Como autor de tangos compuso "El firulete", "Bailonga", "La calesita", "Taquito militar", "Copas, amigos y besos", "Adiós Pampa mía", "Uno", "Tan sólo tú", "Frente al mar", "A quién le puede importar", "Linda", " El patio de la morocha", "Cafetín de Buenos Aires", "Por qué la quise tanto", "Cada vez que me recuerdes", "Gitana", "Cuartito azul", "Estampa de varón", "Sin palabras", "Cristal", "Grisel", "Tu piel de jazmín", "Tanguera", "Tu lágrima de amor", "El estrellero", "Tan solo un amor" y "Yo tengo un pecado nuevo".
Armó el Sexteto Rítmico Moderno, donde incorporó al piano y al bandoneón los instrumentos guitarra eléctrica, bajo, órgano y percusión.
Trabajó con grandes artistas del mundo del tango, como Enrique Santos Discépolo, Enrique Cadícamo, José María Contursi y Homero Manzi.
Con este último compuso un solo tema llamado "Una lágrima tuya" , fue en un sanatorio cuando Homero Manzi estaba muy enfermo y Mariano Mores lo visitó. Mores es un gran artista, siempre excedió los límites de la orquesta típica y es uno de los compositores más respetados, en sus composiciones demuestra su profunda sensibilidad y sus perfectas descripciones.
Fuente: Cinthia Espinosa

Omar, Nelly

A Nelly Omar se la llamó "la Gardel con polleras",